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Alumnas

 

El principio que conforma y da el sello a nuestro Colegio es:

Una educación con y a través de MARIA.

María, como el mejor camino a Cristo,  es el modelo que orienta y plasma toda nuestra actividad pedagógica. Ella es la imagen de mujer  "penetrada de Dios y cercana a la vida",  que nuestro Colegio propone como Ideal, hacia el cual conduce a sus alumnas junto con sus familias. Esta alumna se caracteriza por ser:

1.- Mujer Íntegra.
Su razonamiento lúcido reconoce la verdad, la pone en práctica y se adhiere a ella con su afecto, por esto posee:

  • Inteligencia clara: mujer siempre inquita por el saber, activa en su proceso de aprendizaje. Su pensamiento es objetivo, sabe observar y reflexionar con detención; lo cual da orden y cauce a toda su vida. Aplica sus conocimientos a contextos y problemáticas de la realidad actual.
  • Voluntad firme: Mujer consecuente con lo que piensa, con lo que se propone y decide. Es responsable en el cumplimiento de sus compromisos y se esfuerza por alcanzar, de acuerdo a sus capacidades y talentos, un óptimo desarrollo académico y humano.
  • Corazón generoso: que ama, acoge y sirve a los demás; es capaz de valorar y respetar la originalidad de sus compañeras, educadores y de toda persona. Capta la necesidad del otro y responde solidariamente.

2.- Mujer católica.
Mujer abierta  a la doctrina de la Iglesia Católica. Por una diaria relación con Jesús y María, es coherente con lo que cree y en su actuar se refleja la "pequeña María" que tiene una mente iluminada por la fe, una voluntad dispuesta a realizar el querer de Dios y un corazón cálido que ama radicalmente como Cristo.

3.- Auténtica mujer.
Vive consciente de la dignidad y belleza que existe en el ser de toda mujer. Con sano orgullo cultiva lo propiamente femenino como aporte a una cultura más cristiana. Posee un estilo mariano en su lenguaje, presentación personal y trato con los demás.

4.- Mujer libre.
Hace buen uso del don más precioso que Dios le ha dado: su libertad. Sabe decidirse por aquello que la hace interiormente más libre: por el bien, por la verdad y el auténtico amor y realiza lo decidido cumpliendo su rol en la sociedad actual.