
La espiritualidad de Schoenstatt conforma y da el sello a nuestro Colegio: Una educación con y a través de MARIA. María, como el mejor camino a Cristo, es el modelo que orienta y plasma toda nuestra actividad pedagógica. Ella es la imagen de mujer “penetrada de Dios y cercana a la vida”, que nuestro Colegio propone como Ideal, hacia el cual conduce a sus alumnas junto con sus familias. Sólo unidas a Maria, con y a través de Ella, es posible lograr esta meta. Esta espiritualidad se desarrolla a través de las siguientes estrellas directrices: • “Pedagogía de ideales”: Educando hacia el ideal del Colegio; “Que viva la pequeña María penetrada de Dios y cercana a la vida” En nuestra actividad pedagógica queremos considerar las necesidades y anhelos profundos de nuestras alumnas y de sus familias, motivándolas desde su originalidad, a la conquista del Ideal del Colegio. • “Pedagogía de alianza”: Educando con María En nuestra actividad pedagógica cultivamos una entrega personal y comunitaria a María. A través de una relación sencilla y cotidiana con Ella se profundiza la unión a Dios, la adhesión a Cristo y a su Iglesia. Ella es la gran Educadora de la familia y de esa mujer que queremos plasmar según el Ideal del Colegio. • “Pedagogía de vinculaciones”: Educando en el amor En nuestra actividad pedagógica fomentamos los distintos tipos de vínculos propios de la naturaleza humana: arraigo a lugares, ideas, tareas y personas. Especialmente queremos desarrollar la capacidad propia de la mujer de amar cálida y establemente, de ser punto de unión entre Dios y los hombres, y entre los hombres entre sí. • “Pedagogía de confianza”: Educando con respeto En nuestra actividad pedagógica queremos distinguirnos por el respeto hacia cada alumna, manifestado en la fe inquebrantable en lo bueno que hay en ella. Esta confianza estimula lo más noble, fortalece la autoestima, desarrolla una sana autonomía y la capacidad de aspirar hacia el ideal. • “Pedagogía dinámica”: Educando con flexibilidad En nuestra actividad pedagógica, partimos de la base que la persona está en constante movimiento de desarrollo y crecimiento personal. Por ello, aplicamos para cada etapa, metodologías adecuadas a su desarrollo psicológico, considerando la perspectiva de intereses y las circunstancias concretas de las alumnas y de sus familias. |